Vuelve el padre de los FPS, con mucho sabor a clásico y perros robot.

¿Qué hubiese pasado si los nazis hubiesen ganado la segunda guerra mundial y gobernasen el mundo con puño de hierro, gracias a su superioridad tecnológica, mechas y por supuesto perros robot?

Estas son las premisas que nos plantea Bethesda de la mano de Machinegames, sí, lo de los perros también, para resucitar al padre de los FPS, Wolfentein, aunque más que padre casi podríamos decir ya abuelo y es que recordemos que nace allá por el 91 con el mítico Wolfenstein 3D.

The New Order quiere permanecer fiel a sus raíces, desmarcarse y darle al jugador algo diferente a lo que nos tiene acostumbrado últimamente la industria, y es que este nuevo Wolfenstein, tiene mucho de clásico. Para empezar, carece de modo multijugador, desde luego no se puede decir que no han sido valientes la gente de Machinegames, en una época en  la que vemos a los grandes del género apoyarse casi completamente en la experiencia multijugador,  y en algunos casos como el reciente y exitoso Titanfall exclusivamente en ella, prescindiendo del modo campaña. De clásico también tiene otras cosas como los botiquines y el blindaje. Aquí la salud no se regenera automáticamente o por lo menos no totalmente sino que lo hace en fragmentos de 20. Esto significa que si tenemos 3 puntos de vida, regeneraremos hasta los 20 si tenemos 25 hasta los 40 y así sucesivamente. Y en cuanto a las armas, podremos llevar todo nuestro arsenal acuestas en todo momento, en lugar de limitarnos a dos. También contamos con un montón de coleccionables y extras que nos encontraremos diseminados por el mapa, escondidos tras las paredes, en rutas alternativas, etc., lo que hará que invirtamos unas cuantas horas si queremos conseguirlo todo.

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Doble diversión

Empezamos controlando de nuevo al  fornido machaca nazis B. J. Blazckowitz con un prólogo bastante espectacular y con mucho ritmo, situándonos en 1946 asaltando la fortaleza del Doctor Calavera, pero las cosas no saldrán como esperábamos y por circunstancias de la vida, nos veremos obligados a pasar 14 años “fuera de combate” antes de volver a matar nazis. Y es que de eso va la cosa de matar nazis como si no hubiese mañana, y para ello contamos como no con las reinas de la fiesta, las armas y aunque no son muy variadas, sí que están muy bien definidas; contamos con pistolas, ametralladoras, cuchillos, rifle francotirador, escopeta y algunos fusiles. Muchas de estas armas podremos llevarlas a pares aumentando el daño y la espectacularidad. Dentro de las armas, me gustaría hacer mención especial a dos. Por un lado, está la Laserkraftwerck,  que es una cortadora láser que en un principio sólo nos valdrá para cortar cadenas o rejas pero que con mejoras irá evolucionando hasta convertirse en un arma mortífera capaz de pulverizar cuerpos al instante. Por otro lado, está la escopeta, que es una pasada, realmente muy divertida. Yo personalmente no recordaba una así desde Soldier of Fortune y es mi favorita de este  juego.

A lo largo de sus 16 niveles que  van desde un submarino a una estación lunar, pasaremos de la acción directa, eliminando todo cuanto se nos ponga por delante, que serán las principales y las más divertidas, a fases de sigilo en las que iremos armados con nuestro cuchillo o pistola con silenciador intentado eliminar al general de la zona sin que se active la alarma para no atraer a más soldados. La gran mayoría de las ocasiones seremos nosotros los que decidamos que estrategia nos interesa más, y es que, aunque el sigilo está bien implementado, en mi caso me ha costado mantener el gatillo quieto.

El juego incorpora un sistema de ventajas que recompensará tu manera de jugar, así podrás mejorar algunas habilidades o características de tus armas. Por ejemplo, si  utilizas mucho los cuchillos, desbloquearás la habilidad de lanzarlos, o si usas bastante el sigilo conseguirás la habilidad para no hacer ruido.

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El nazi pisa la luna

Lo mejor de todo el juego es sin duda la ambientación y el diseño de personajes y enemigos, en especial de los antagonistas que tienen su carisma y hará que los odiemos aún más. Es una delicia dejarte atrapar por esta historia alternativa e irla descubriendo por uno mismo; cómo el mundo ha ido cambiando poco a poco mediante recortes de periódicos de todo el mundo, carteles propagandísticos, discos musicales de vinilo a cargo por ejemplo de Die Kafer (Los Beatles) y su disco Das Balue U-Boot Karla and Karla (Los Carpenters)

Pero no todo va a ser bueno en este juego y quiero destacar unos cuantos fallos. Por un lado la inteligencia artificial es  bastante mala y aunque en los intensos tiroteos se nota menos, sí que se hace más notable cuando jugamos con sigilo; enemigos muertos que al ser descubiertos por sus compañeros no hacen nada, algunos que se atascan en puertas, soldados que no nos ven a pesar de tenernos en frente…

También una vez tienes acceso al cuartel general de la resistencia que funciona de nexo entre las diferentes fases, donde hablaremos y conoceremos a otros personajes dándole un toque de emotividad al juego aunque generalmente no lo consigue porque suelen encomendarnos tareas de recadero que no tienen ningún sentido, cortando el ritmo del juego. Obviamente, cuando lo has repetido unas cuantas veces ya resulta aburrido. Aunque esta zona tiene el aliciente de que hay escondido un interesante Easter Egg que hará las delicias de los mas veteranos.

En el apartado técnico cuenta con el motor idTech5 que por supuesto cumple perfectamente y se mueve a 1080p y 60 frames por segundo sin ninguna caída notable. Si bien no es un juego puntero sí que cuenta con algunos detalles que lo hacen bastante llamativo como los efectos de luz, reflejos y  destellos. Por otro lado hay algunas texturas que no están nada cuidadas y cantan demasiado.

Machinegames ha sabido capturar el espíritu del clásico Wolfenstein, añadirle algunos elementos nuevos y crear un juego más que decente. Su falta de multijugador dará que hablar pero suple esta falta con una campaña de larga duración, bien construida y su genial ambientación. Es un juego violento, salvaje, con alguna escena dura e incluso son algunas las ocasiones en las que peca de tomarse demasiado en serio a sí mismo, lo cual hace que parezca un poco ridículo pero sobretodo es un juego bastante divertido que gustará (más si cabe) al gamer veterano.