Diversión garantizada

Hace ya más de 25 años desde que Nintendo nos presentó a Mario. Empezó sus andaduras como un segundón pixelado apodado “Jumpman” en la recreativa de un carismático gorila conocido como Donkey Kong, para protagonizar cuatro años después su propio juego: Super Mario Bros para la primerísima consola de salón de Nintendo. Salido de la mente del joven diseñador Shigeru Miyamoto, dicha recreativa fue el pistoletazo de salida a toda una carrera del genio japonés que definió los estándares de la industria y creó muchos de los característicos personajes de la compañía de Kyoto como Zelda, Link, Peach o el mismo gorila malhumorado, muchos de ellos trascendiendo de su medio natural para convertirse en auténticos iconos pop que representan al mundo del videojuego y a toda una generación, con Mario como punta de lanza del género de las plataformas.

Pero no solo de comer champiñones y machacar goombas vive el fontanero, en todos estos años ha protagonizado casi todos los géneros imaginables desde los puzzles (Dr Mario) hasta el rpg (Super Mario RPG), dejando en cada uno su toque característico y re-imaginando algunos hasta convertirlos en géneros propios como Super Mario Kart o Super Smash Bros.

Mario ha tenido sus más y sus menos en algunas plataformas como el denostado por algunos MarioSunshine, no así por el que firma estas líneas, sin embargo cada nueva iteración plataformera del fontanero es esperada como agua de mayo por sus legiones de seguidores y estoy seguro de que provoca la envidia en según qué jugador de otras plataformas.

Super Mario 3D World ya estaba en la mente de sus creadores una vez terminado Super Mario 3D Land para 3DS, de hecho toma la base del juego portátil y la potencia hasta crear un juego con identidad propia. Uno de los detalles que lo delatan, a parte de la evidencia del nombre, es la cámara; a diferencia de otros Mario en 3D, es fija, permitiendo algún sutil cambio de ángulo a gusto del jugador con el segundo stick. Esto no supone problema alguno ya que siempre está a la altura de las circunstancias, siguiendo la acción de forma perfecta. Puedo adelantar que nos encontramos ante uno de los mejores plataformas de la compañía de Kyoto, y eso es mucho decir, veamos por qué; En esta ocasión, el temido y cómico Bowser ha secuestrado a unas princesas hada muy conocidas en su reino a la hora de comer, las cuales tendremos que liberar a lo largo de ocho pintorescos mundos que recorreremos en forma de niveles individuales de toda la vida, aderezados con eventos especiales como mini-bosses, las “casas del misterio”; donde tendremos que superar retos a modo de minijuegos, o las “Aventuras del Jefe de Cuadrilla Toad”; donde controlaremos a un Toad explorador que no puede saltar para solucionar un nivel que es un puzzle en sí mismo.

Al igual que en Doki Doki Panic a.k.a Super Mario Bros 2, podemos jugar con Mario, Luigi, Toad y Peach, cada uno con sus propios atributos y habilidades, que harán las delicias del jugador novato (Peach y su salto con suspensión en el aire) y del más experto (Toad y su gran velocidad para pulverizar records) Y es que en la variedad está la clave de este grandioso juego. Los niveles tienen una duración media-corta dentro del canon plataformeril, además de incluir ideas y mecánicas únicas en cada uno de ellos. Esta combinación resulta especialmente adictiva y nos llevará al “¡venga, una más!” cada vez que completemos un nivel, sin contar con las estrellas escondidas (imprescindibles para avanzar) y los sellos, otras de las novedades del título, que nos permitirán llenar Miiverse de mensajes adornados con diseños originales de los personajes del juego.

Los objetos son otro factor importante en la variedad y diversión de Super Mario 3D World, incluyendo las clásicas flores de fuego que nos permitirán abrasar a los enemigos o encender antorchas, superhojas que nos transformarán en el mapache de Super Mario 3 pero sin la capacidad de volar, solo de planear, o las superestrellas que nos otorgarán invencibilidad momentánea, por citar algunos. Además de añadir unos cuantos entre los que destacan las cerezas; que duplican a nuestro personaje por cada una que cojamos llevándonos a nuevos hitos de jugabilidad nunca vistos antes, donde nos encontraremos manejando un ejercito de Marios de forma muy intuitiva y resolviendo de paso el problema de ciertos puzzles pensados para el multijugador dejándolos perfectamente adaptados para el jugador solitario. La supercampana es otro ítem nuevo y posiblemente la mejor transformación del título; nos transformará en encantadores gatetes con la habilidad de trepar o atacar en picado a los enemigos, proporcionando grandes ventajas para dominar la mayoría de los niveles, sin contar que es un gustazo ver correr a los personajes cual vivaracho felino.

El apartado gráfico del juego es sobresaliente, personajes perfectamente modelados y animados, con la típica atención al detalle por parte de Nintendo, como las animaciones de la transformación de gato, permitiéndonos adoptar las típicas poses felinas cuando acechan a su presa y de paso arrancarnos una sonrisa. Los coloridos escenarios gozan de texturas de muy alta calidad, con efectos especiales increíbles, como la iluminación, la lluvia o el fuego, consiguiendo escenarios evocadores, idílicos y tétricos a partes iguales, sin perder ese toque “kawai” propio de la compañía, llegando a grandes cotas de calidad, por si sus 1080p de resolución y sus 60 cuadros por segundo sólidos como una roca, no fueran suficientes.

En el apartado sonoro no se han escatimado esfuerzos; banda sonora orquestada perfectamente compuesta para cada nivel la cual acabarás tarareando irremediablemente, amén de los míticos sonidos fx que son uno con el fontanero y su universo.

El apartado multijugador con hasta cuatro jugadores simultáneos dota al juego de otra visión lúdica totalmente diferente y casi lo transforma en un juego de tipo party muy divertido, incluso competitivo; gracias a la inclusión de una corona que llevará el jugador con mejor puntuación en la fase anterior. Esta corona podrá ser robada por el resto de jugadores dando lugar a situaciones muy divertidas y “apuñalamientos” de última hora para conseguir tan preciado ítem. Una pena que solo podamos disfrutar de este modo reuniéndonos en la casa de alguien y no hayan optado por incluir una versión on-line del mismo, según Nintendo lo han hecho a posta, y puede que sea verdad, pero en los tiempos que corren se antoja necesario, más aún cuando en local funciona a las mil maravillas.

Miiverse se ha utilizado de manera muy inteligente, integrando los mensajes de los usuarios en la pantalla de resultados de cada nivel, pudiendo enviar y recibir fantasmas con la actuación de cada jugador en cualquier nivel de manera automática y aleatoria, no dando mucho margen de configuración mas allá de activar o desactivar.

En definitiva, nos encontramos ante un título excelente para disfrutar solo o en compañía, compatible con todos los tipos de control que nos ofrece Wii U así como del off-tv. Ofreciendo una dificultad progresiva que puede engañar al principio, y es que hasta llegar a los últimos mundos, será un paseo para los jugadores más veteranos, no obstante es ahí donde empieza el auténtico reto, con cuatro mundos extra por desbloquear que bajarán el marcador de vidas drásticamente y harán sudar píxeles de sangre y sudor al hardcoreta más pintado. ¡MIAU!