Hay semanas en las que las noticias son extensas, interesantes, esperanzadoras… y luego, hay semanas como esta que acabamos de tener en las que parece que no hay nada, obligándonos a encerrarnos en casa asustados, abrazados a nuestra botella de bourbon barato.
Pues bien, aunque vendrán más semanas de estas seguro, no nos importa, porque afortunadamente siempre hay un buen libro, peli o juego que merezca la pena conocer para compartirlo con vosotros con una gran sonrisa.

En esta ocasión, y retomando poco a poco el ritmo postvacacional, os traemos una bonita historia dibujada a mano colorista y oscura que nos ha hecho sentirnos una vez más entre ese dilema que nos atormenta día a día. Luz, oscuridad. Amor, sacrificio. Miedo, valor. ¿Acaso no somos mejores que eso que nos atormenta?, ¿acaso es imposible sacar lo mejor y convencernos de que somos capaces de todo?

Nos encontraremos retos imprevisibles, devastadores, injustos… a casa paso, en cada rostro desencajado, en las palabras que nunca hemos sido capaces de pronunciar en voz alta y sin embargo, en esa oscuridad interior, nos acogemos a nosotros mismos, esperando revelarnos algo que aún no conocemos. Somos capaces de caer tantas veces que hemos olvidado que después de las caídas, también encontramos ese algo que nos hace levantarnos. Son puntos de guardado que elegimos, son méritos propios, son lo que queremos ser, la marca que sin querer dejaremos en cada ser con el que hemos cruzado una mirada, con quienes hemos sentido más de lo que las palabras podrían expresar. No es la bondad lo que nos describe, está claro. No es tan sencillo, pero, no sé, un día podría serlo. ¿te gustaría?

Hay un bosque lejos de aquí donde aún recuerdan lo que realmente importa, la última esperanza está en apuros y eres el único que lo sabe, el único que podría hacer algo. Así es Ori and The Blind Forest, así somos nosotros, así eres tú. Y vamos a encontrarnos pronto.

Si el culo de está botella está tan embriagado como nosotros al leer vuestros comentarios, todo, absolutamente todo merece la pena.

¡Sed cada día mejores, por todos aquellos que de verdad se lo merecen!